Sietske

Sietske

‘Mi profesión es: irme a la montaña con las chicas’. Sietske (34) deja las fuerzas armadas tras una carrera como oficial de la Fuerza Aérea y se muda a Austria. Concede esta videoentrevista mientras camina por la montaña con su hija de año y medio en una mochila portabebés. Ahora se vuelca por completo en su empresa de senderismo 'Girls in the Mountains'.

De la entrevista:

'Soy de la ciudad de Breda y de pequeña veía a los jóvenes cadetes de la Real Academia Militar. Desde los doce años insistía en que yo también quería ir allí. Me parecía una aventura: podías estar activa físicamente, hacer deporte, y no era el típico trabajo de nueve a cinco.

En primaria me encantaban la gimnasia, la natación y la equitación. En secundaria era una auténtica 'chica de caballos', con fotos de la campeona olímpica Anky van Grunsven colgadas en mi habitación. Empecé con competiciones de doma y más tarde pasé al salto. Era genial. Hasta los treinta años practiqué el concurso completo, una combinación de cross, doma y salto.

Fui la primera de mi familia en entrar en el ejército. Más tarde me siguió mi hermana pequeña. En la Academia Militar estudié Administración de Empresas. Además de los estudios, teníamos regularmente semanas en las que aprendíamos habilidades militares, como el tiro. Después hice un máster en contabilidad, auditoría y control en la Universidad Erasmus. Trabajé como oficial en el Ministerio de Defensa, en bases aéreas y en el Cuartel General de la Fuerza Aérea. Bastante irónico, la verdad, porque al final trabajaba en una oficina de ocho a cuatro, como una funcionaria. Con una excepción: en 2014 pasé cinco meses en Dubái, cuando ese lugar servía de punto de tránsito hacia Afganistán.

Conocí a mi novio en la Academia. A menudo pasábamos tiempo juntos en la montaña y soñábamos con lo maravilloso que sería vivir allí. En 2018 decidimos hacerlo realidad. Durante un invierno llevamos un chalé en Austria, y eso nos hizo darnos cuenta de que preferíamos estar nosotros mismos en la montaña antes que limitarnos a atender a huéspedes. Fue entonces cuando se me ocurrió la idea de montar mi propio negocio para ayudar a otras personas a descubrir la montaña. Por supuesto, tenía los pensamientos limitantes de siempre: ¿de verdad puedo hacerlo? ¿Quién pagaría por eso?

Al final, siempre veo el lado positivo. Nunca dejo que las cosas me hundan. La perseverancia es mi lema: con mis caballos, en la Academia y ahora también. En 2020 registré mi empresa, 'Girls in the Mountains' (Meiden in de Bergen). Al año siguiente terminé mi formación como guía de senderismo de montaña en Austria.'

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